kumbaworld
Tu imagen
Rodriguez, Silvio
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Tu imagen me llegó
a las seis menos diez
y no pude dormir
ni un instante después;
te confundías con mis sábanas,
te me enredabas en la sien.

Lucías tan real
que casi fui feliz,
pero a las seis y diez
me comprendí sin ti:
eran mis solitarias sábanas
y una habitual mañana gris.

Y tú eras mi viento,
mas no a favor;
eras mi barca en el pedregal,
eras mi puerta sin tirador;
eras mi beso buscando hogar.

Y tú eras mi parto de antigüedad,
manía de un diablo despertador;
eras espuma de soledad,
carne con llagas desamor.

Y así fuiste la otra mitad
de amanecer
que no alumbró jamás.